El Departamento de Policía de Houston ha actualizado recientemente su política para exigir a los agentes que se pongan en contacto con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) si encuentran en la base de datos del Centro Nacional de Información sobre Delitos (NCIC) personas sobre las que han recaído órdenes de deportación. Este cambio se produce tras la incorporación de 700,000 personas con órdenes de deportación al NCIC, un sistema nacional utilizado por las fuerzas del orden para rastrear órdenes de detención, bienes robados y otros antecedentes penales. Como resultado, los agentes de policía locales tienen ahora acceso a información sobre personas con órdenes administrativas de deportación, a la que antes no tenían acceso. Esta nueva política obliga a los agentes a que, cuando encuentren una “coincidencia” en el sistema, se pongan en contacto con el ICE para consultar cómo proceder, con la posibilidad de esperar en el lugar de los hechos hasta que lleguen los agentes del ICE.
El Departamento de Policía de Houston ha declarado que los agentes no preguntan por la situación migratoria de las personas, sino que están obligados a seguir el protocolo cuando se detecta una orden de detención en el sistema. Sin embargo, esta nueva directiva ha suscitado preocupación entre los defensores de los inmigrantes, que temen que pueda dañar aún más la relación entre las fuerzas del orden y las comunidades inmigrantes. Un ejemplo que puso de relieve esta cuestión fue el caso de José Armando Lainez Argueta, detenido por el ICE tras un control de tráfico por la rotura de un limpiaparabrisas. Sus familiares han criticado a la policía por implicar al ICE en un incidente no relacionado con ninguna actividad delictiva, y han destacado la carga emocional que supone para su familia, especialmente para su hija pequeña, que está luchando con las consecuencias de su detención.
Los activistas sostienen que este cambio de política forma parte de una tendencia más amplia en la que las fuerzas de seguridad locales participan cada vez más en la aplicación de las leyes federales de inmigración. Les preocupa que pueda generar más miedo y desconfianza en las comunidades de inmigrantes, haciendo que la gente evite denunciar delitos o cooperar con la policía. Algunas ciudades, como Pittsburgh, han optado por no cooperar con el ICE en relación con las órdenes administrativas de detención, a diferencia de Houston.
Referencias:
deGrood, Matt. Babbar, Tanya. “Houston Police directed to call ICE during traffic stops, including man stopped for broken window” Houston Chronicle. March 19, 2025.
McGee, Kate. “Houston police directed to call ICE on undocumented immigrants with deportation orders” The Texas Tribune. March 19, 2025.